miércoles, 26 de enero de 2005
Harto de la iglesia
Comenzó con el típico discursillo de que si se iba a reencarnar, que si el señor no se que y que si el señor no se cuantos, como si eso fuese a consolar a alguien con dos dedos de frente. Pero en fin, cuando pisas un iglesia, ya sabes a lo que vas...
El problema vino cuando su discurso se tornó demagogo, prepotente e impositivo. Empezó a despotricar contra los no creyentes (entre los que me encuentro y a mucha honra). Dijo que los que no creían y se quejaban de la iglesia, en lo más profundo de su ser creían en la resurrección, que todos los presentes creíamos en ella y que por eso estabamos ahi. Encima, mientras lo decía, de vez en cuando me lanzaba miradas desafiantes porque durante su monserga no había movido un solo dedo para rezar, y claro, como estaba en primera fila, el hombre se dió cuenta.
Yo no podía creer lo que este personaje estaba haciendo. Pues yo ni creo en la resurrección, ni en Dios, ni mucho menos en la actitud sectaria de la iglesia. Si estaba allí era ni más ni menos que para rendir homenaje a un familiar fallecido y por respeto a mi padre y mi abuelo (lo que no voy a hacer es quedarme fuera por mucho que odie la religión). Aprovechar la muerte de alguien para dar por culo con la palabra del señor, la resurrección y demás falacias, es algo a lo que ya estamos habituados y más o menos toleramos. Yo suelo optar por desconectar totalmente. Pero es que este tio fue muchísimo más allá y trató a los ateos de memos e hipócritas por no creer en SU verdad.
Se me encendieron bastante los humos, aunque claro, como tampoco podía hacer nada, al final me puse a pensar en otras cosas. Entonces se me pasó por la cabeza que es lo que pasaría si en lugar de tratarse de mi abuela, cuya salud ya hacía tiempo que no era muy buena y ya había vivido su vida, se hubiese tratado de mi padre o mi madre, con lo que ello conlleva. ¿Estaría aguantando semejante abuso en una situación de rabia y tristeza límite o me levantaría para mandarle a tomar por culo? ¿Por qué se tolera que alguien aproveche deliberadamente el dolor de otras personas para imponer sus creencias? ¿Por que se permiten este tipo de abusos morales?
La iglesia me parece una institución fraudulenta, impositiva, con una humanidad muy cuestionable y perfectamente comparable ejercito norteamericano. Un organismo lava el cerebro a sus soldaditos a base de patriotismo, heroismo y gloria, aunque ello les cueste la vida, y el otro hace lo própio con sus fieles prometiendoles el perdón de Dios, el cielo y la reencarnación.
En fin, una gran secta, con distintos matices según el tipo de religión, pero con identicos propositos (a estas alturas creo que sobra decir cuales son) que perdura por los siglos de los siglos, por encima de pueblos, gobiernos y monarquias y que va para largo. Por lo menos nosotros podemos elegir no creer. Otros no tienen (y no tuvieron) tanta suerte.

