Asociales

martes, 23 de noviembre de 2004

Llorones

Hay un tipo de persona que me da nauseas. Personas que necesitan llorar sus penas a los demás, esperando siempre un consuelo incondicional y que en cambio, tienden a minimizar los ajenos porque són incapaces de aceptar que alguien lo esté pasando peor que ellos mismos. Gente capaz de destrozar cenas, fiestas o reuniones de amigos o familiares solo para que todo el mundo sepa lo desgraciados que són.

Al principio son facilmente confundibles con alguien que tiene un problema puntual y necesita un hombro sobre el que llorar. Precisamente por eso, muchas veces pueden llegar a caer en grácia por el mal momento que parecen atravesar y por contar con uno para solucionarlo o sentirse mejor. Dichos problemas pueden ser de muy diversa índole; desde despechos amorosos hasta complejo de inferioridad.

Se les empieza a "calar" a medida que pasa el tiempo, cuando vemos que el supuesto problema centra todas las conversaciones que se tienen con el individuo y se alarga hasta la extenuidad, llegandose a crear bucles interminbles de sollozos y lamentaciones. En otros casos, el tormento es sustituido por otro, camuflado o incluso puede derivar en varios. Esta última situación, puede llegar a ser insostenible para oyentes con poca paciencia o simplemente a los que no les gusta que les tomen el pelo.

Para los menos receptivos, la verdad sale a la luz en cuando el problema es suyo. El llorón siempre tiene uno más gordo y de más difícil solución y llega a ningunear el de la otra persona en un claro ejercicio de vil egocentrismo.

En contadas ocasiones, el sujeto puede mostrar estados de euforia (durante cortos periodos de tiempo, no se alarmen) que no reprime en absoluto, sino todo lo contrario. Se esfuerzan en hacer saber a todo el mundo lo felices que son y las razones de ello, aún a sabiendas de que otras personas sean desgraciadas en ese aspecto y puedan herirlas conscientemente. Efectivamente, su egocentrismo es tal, que no solo necesitan que todo el mundo se deprima con ellos, sino restregar sus logros, por muy efímeros que sean.

Mi consejo es claro; hay que alejarse de este tipo de fauna. No traen más que dolores de cabeza y para ellos no somos más que alguien con quien descargar sus frustraciones y exhibir su patética existencia. Nunca estarán allí cuando les necesitemos pero siempre exigirán que estemos cuando nos necesiten. Es mejor ser un borde y saber decir basta, que un buenazo y que te tomen por tonto.

Comentarios

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  • Fecha: martes, 23 de noviembre de 2004
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  • Hora: 14:44

Autor: lris

Acabo de leer la descripcion exacta de una chica que fue amiga mia.Por sus males acabo amargandome a mi y llego a un punto que la deje tirada,sin dar explicaciones,y no me arrepiento.Odio ese egocentrismo, ese "lo mio es peor que lo tuyo"..

  • Fecha: martes, 23 de noviembre de 2004
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  • Hora: 22:34

Autor: Invitado

Yo no podría describirlo mejor Muchas risasMuchas risasMuchas risas

  • Fecha: martes, 23 de noviembre de 2004
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  • Hora: 22:39

Autor: pinkpanth

Perdón olvidé loguearme.
Teníamos una amiga que se pasaba la vida llorando y llena de "tonterías" siempre con mil problemas. La gente acabamos cansandonos y poco a poco dejandola de lado, la temíamos!!!

  • Fecha: viernes, 26 de noviembre de 2004
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  • Hora: 15:51

Autor: pinkpanth

Para los "llorones" su vida y sus miserias son lo peor, y siempre sus males son peores que los tuyos, hay que ser GILIPOLLAS para desear que lo tuyo sea peor que lo de nadie, si lo tuyo es tan malo y tan peor te lo regalo todo para ti.
Hasta donde es capaz de llegar el egocentrismo de estas personas para querer desear eso.
Creo que hasta muchas veces se inventan esas situaciones o las exageran desmesuradamente para ser más que tú.
Si a ti te duele la cabeza, a ellos: "uff pues lo mío es mucho peor porque yo tengo migrañas cada día". Vaya que mal me sabe. Y entonces es cuando te sueltan el rollo de lo mal que lo pasan, y que son unos desgraciados que todo les sale mal.
Lo mejor es ignorarlos completamente, saben que de ti no van a encontrar la compasión ni la atención que buscan y entonces ya no te molestan más con esas cosas, porque ellos lo que quieren es ser el centro de atención como sea, incluso si es para mal, mejor.